Laminadores y Ralladores

Los mejores instrumentos para que disfrutes de las trufas: el rallador Zester Microplane y el laminador con hoja lisa de acero inoxidable con o sin mango de madera.

Está claro que las trufas son una joya de la gastronomía actual, sin embargo, no es un ingrediente que tengamos muy incorporado a nuestras preparaciones diarias. La trufa es uno de los alimentos más cotizados del mundo. Y no es para menos. Su aroma y sabor son únicos y despiertan grandes pasiones. Pero, ¿conocemos realmente el proceso de preparación con trufas?

Varios expertos de la gastronomía aseguran que las trufas liberan sus aromas cuando han sufrido frío, mientras que otras dicen que las bajas temperaturas les hacen perder textura, aroma y sabor. Sin embargo, han coincidido en que la mejor optimización de esta joya se obtiene por medio de un buen corte.

El mejor corte de la trufa es el laminado y el rallado

Existen muchas formas en las que podemos presentar las trufas, todo varía entre preferencias y gustos del mercado gastronómico: enteras o troceadas, ralladas gruesas o finas. Incluso, en forma de dado, laminadas, picadas, o hasta maceradas en aceite o en brandy.

Sea cual sea el tipo de corte que elijas, las peculiaridades de las trufas harán que cualquier plato se transforme en un manjar delicado y exclusivo. Sin embargo, hay quienes recomiendan el modo de laminado.

Seguramente en el mercado podrás encontrar un laminador de trufas que te permita realizar un corte liso. Tal y como ocurre con un jamón, es necesario un cortador de trufas para obtener un buen corte. 

Beneficios de laminar las trufas

El cocinado mediante laminado se realiza por medio de la incorporación de las trufas laminadas en los últimos minutos de elaboración del plato. Así perpetuamos en mayor medida la esencia última de la trufa y envolvemos de una fragancia mayor la totalidad del plato.

De acuerdo a la opinión de los expertos en alta culinaria, el valor de la trufa negra no radica en su sabor como tal, que describen como una mezcla entre tierra húmeda, hongo y madera. La magia está en su aroma. Son esos efluvios los que envolverán los ingredientes de cada plato, asignándoles una personalidad especial y diferenciada de cualquier otro. Por esta razón, se considera que una de las mejores formas de tratar la trufa es mediante un laminado fino y liso que libere el mayor potencial aromático de este apetecido ingrediente.

¿No tienes un laminador de trufas? ¡No te preocupes! Existen otras opciones para extraer el aroma. Una de ellas es hacer uso de rallador de trufa que puede ser un rallador microplane. Si tampoco dispones de un utensilio de esos, te tenemos más sugerencias. 

El laminado graduado también puede dar buenos resultados en el proceso de corte de trufas. La mejor manera de lograr un corte idóneo de este tipo es mediante el uso de una mandolina para trufas o un laminador graduado. Así podremos obtener el grosor que deseamos e incluso, conseguir cortes finos y sutiles.

Como último recurso, si no cuentas con laminador de trufa ni con rallador de trufa, puedes hacer uso de un cuchillo bien afilado y poner a prueba tu pulso.