Setas silvestres llenas de sabor

Boletus, gula de monte, trompeta de la muerte, níscalo y rebozuelo son estupendos ingredientes de temporada para elaborar exquisitas recetas

Con las lluvias de otoño llegan a nuestras mesas diferentes variedades de setas silvestres que son todo un disfrute para el paladar. Además de su exquisito sabor, las setas son un producto de alto valor nutricional, ya que son ricas en minerales y vitaminas, poseen una gran cantidad de fibra, son antioxidantes y poseen muy pocas calorías.

Entre las más populares se encuentran el boletus, el níscalo, la gula de monte, la trompeta de la muerte y el rebozuelo. Estas setas son muy codiciadas en la cocina por su intenso aroma y sabor. Te contamos sus principales características y cómo utilizarlas en los fogones.


Boletus

El boletus es una seta carnosa de sabor suave y de gran versatilidad en la cocina. Aparece tras lluvias abundantes, ya que necesita suelos húmedos para crecer.

Es un ingrediente perfecto para elaborar, utilizado en finas láminas, risottos, revueltos, patés, pastas rellenas, empanadillas y croquetas. También se pueden comer en crudo o a la plancha. Unas de las ventajas es que se puede comprar boletus deshidratado, lo que permite que estas setas se consuman durante todo el año.

Poseen numerosas propiedades nutritivas y muy pocas grasas, por lo que se recomiendan en dietas de adelgazamiento

Disfruta de las setas más apetecibles de la temporada y no olvides limpiarles la tierra antes de cocinarlas. Para ello, utiliza un cepillo o un trapo ligeramente humedecido. Evita lavarlas con agua, ya que pueden estropearse y perder parte de su sabor. Comprar Boletus.


Níscalo 

La Lactarius deliciosus es una de las setas que más se utiliza en los fogones de nuestro país, ya que, como su propio nombre indica, es un producto exquisito muy demandado por los paladares más exigentes.

De color anaranjado y líneas concéntricas amarillentas, tiene un sabor muy característico, que combina toques dulces con amargos. Comprar níscalos.

Los níscalos son muy fáciles de cocinar y resultan deliciosos en guisos de arroz o carnes, salteados, en revueltos o en tortilla. También se pueden freír o elaborar a la brasa y usarlos como guarnición.

Este tipo de seta silvestre posee un alto contenido de minerales y vitaminas, nada de grasa y muy pocos hidratos de carbono.


Gula de monte lutescens

De aspecto inconfundible, la cantharellus lutescens o gula de monte es una seta de aroma afrutado y delicioso sabor que se recolecta entre septiembre y diciembre. Es de color amarillo anaranjado y su aspecto recuerda a una flor por la forma de su trompeta.

La gula de monte lutescens posee una carne es sabrosa y flexible, por lo es un perfecto acompañante en los guisos, sopas, arroces o revueltos. Es una seta de bajo contenido calórico y es rica en fósforo, vitaminas B2 y B3, y minerales. Comprar gula de monte Lutescens.


Trompeta de la muerte

De color ceniza pardo, que ennegrece con la humedad, la trompeta de la muerte es conocida como la trufa de los pobres, porque recuerda ligeramente al diamante de la cocina. Se pueden comprar trompeta de la muerte durante todo el año, ya que también se venden deshidratadas. 

Su delicada carne, elástica y de textura cartilaginosa, y su agradable sabor la convierten en protagonista de numerosos platos, como arroces, pastas, sopas, guisos de carne y pescado, calderetas, etc. También se pueden elaborar como guarnición o comerlas crudas en ensaladas.

La trompeta de la muerte es ideal para dietas de adelgazamiento, ya que son hipocalóricas, y tiene diferentes propiedades nutricionales. Comprar trompeta de la muerte


Rebozuelo

La Cantharellus cibarius, conocida popularmente como rebozuelo, tiene un aspecto homogéneo, en el que no se diferencia sombrero y pie, y un color que puede ir desde el amarillo blanquecino hasta el amarillo dorado o anaranjado.

El rebozuelo tiene un sabor dulzón y su olor recuerda a los orejones y los albaricoques. Es una de las setas silvestres más apreciadas en la cocina por su carne compacta y ligeramente fibrosa, con la que se pueden preparar desde los clásicos revueltos a arroces, pastas, guisos, estofados y salsas. Además, puedes comprar rebozuelos días antes de su elaboración, ya que aguantan en la nevera sin perder sus cualidades.


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